Fieles difuntos

 

CANTOS

 Lamento de las almas

 

Oíd mortales piadosos

Ayudadnos a alcanzar

Que Dios los saque de penas

Y nos lleve a descansar

 

Oh vosotros caminantes

Suspended, oíd, parad

Bastará solo el oírnos

A mover vuestra piedad

Hoy pide nuestra aflicción

Que queráis cooperar

Que Dios nos saque de penas

Y nos lleve a descansar

 

No hay dolor, tormento y pena

Martirio, cruz ni aflicción

Que pueda hacer la pintura

De nuestra menor pasión

Solo alivia nuestros males

De vuestro amor esperar

Que Dios…

 

Aquí estoy en purgatorio

De fuego en cama tendido

Siendo mi mayor tormento

La ausencia de un Dios querido

Padezco por merecer

Por mí, no bastó a alcanzar

Que Dios…

 

Ay de mí, ay Dios severo

Ay llama voraz, activa

Ay bien merecido fuego

Ay conciencia sim pre viva

Ay justicia que no acabas

Ay cuando has de acabar

Que Dios…

 

Ay culpa lo que me cuesta

No imaginé tu fiereza

Pues con tal tormento pago

Lo que juzgué ligereza

Cielos, piedad, basta cielos

Cuando el día se ha de acabar

Que Dios…

 

Todo lo que aquí padezco

Es justo, santo y debido

Pues, no se paga con menos

Haber a un Dios ofendido

Si es que yo pude ofenderle

¿Por qué ahora no he de esperar?

Que Dios…

 

Padres, hermanos, amigos

¿Dónde está la caridad?

Favorecéis a un extraño

¿Y para mí no hay piedad?

Ea venga una limosna

Siquiera solo el rogar

Que Dios…

 

Hijo ingrato que paseas

Tan ricamente vestido

Y a costa de mis sudores

Descansas en tanto olvido

Mira a tu padre (madre, hijo[a])quemándose

Ni le quieres aliviar

Que Dios…

 

Quizá en ti, no será arbitrio,

Sino obligación de justicia,

Pues, no cumples testamentos

Con perezosa malicia

Abre los ojos, despierta,

Paga haciendo acelerar

Que Dios…

 

Hermanos en Jesucristo

Los que oís estos suspiros

Si queréis podéis sacarnos

De estos lóbregos retiros

Con sufragios, sacrificios

Y con devoción orad.

Que Dios…

 

El más alto sacrificio

Del cordero inmaculado.

Es eficaz remedio,

Para purgar el pecado.

El mérito de los santos

Pueden también alcanzar.

Que Dios…

 

María de los dolores

Por las penas que por ti sufrí

Tiene mérito sobrado

En el concepto de Dios.

Nos falta lo que a ella le sobra

Pedidle, quiera mediar.

Que Dios…

 

Fieles cristianos, amigos,

Dad crédito a estos lamentos

Orad bien. Afuera culpas

Para huir de estos tormentos

Socorro, piedad, alivio

Concluiremos con gritar

Oíd mortales piadosos

Que ayudadnos a alcanzar

 

Que Dios nos saque de pena

Y nos lleve a descansar.

 

EL ALABADO

 

Alabado y ensalzado sea el Divino Sacramento

En que Dios oculto existe de las almas el sustento.

Y la limpia concepción de la Reina de los Cielos,

Que quedando virgen pura, es madre del Verbo Eterno.

Y el glorioso San José, electo por Dios inmenso

Para padre adoptivo, de su Hijo, el Divino Verbo.

Esto es por todos los siglos y de los siglos. Amén.

Amén Jesús y María; Jesús, María y José.

Madre llena de dolor, haced que cuando expiremos

Nuestras almas entreguemos en las manos del Señor.

Quien a Dios quiere seguir y a su gloria quiere entrar

Una cosa ha de sentir y de corazón decir.

Antes que pecar, morir; morir antes que pecar

Morir antes que pecar es verdadero vivir.

Oh Dulcísimo Jesús, yo te doy mi corazón

Para que estampéis en él tu santísima pasión.

Penitencia, penitencia; penitencia, pecador

Penitencia, penitencia, si quieres tu salvación

Adórote Santa Cruz, puesta en el monte Calvario

Donde murió mi Jesús, de pies y manos, clavados

Los ángeles en el cielo cantan con alegría

Y nosotros en la tierra alabamos a María

María, flor de las flores, madre del Verbo humanado

Libra, Virgen, del infierno, a los que hacen tu rosario.

Los misterios del Rosario son de Jesús y María

Y todo el infierno tiembla al decir ¡Ave maría!

Y con esto virgen pura, trono de la Trinidad

Hasta mañana Señora, si la vida nos prestáis

Digamos para dar gracias a la Trinidad

Que es concebida María sin pecado original

Viva, Viva San Miguel, muera, muera Lucifer

Viva la Gracia Divina y el Patriarca San José

Oh Dulcísima María, Madre de mi redentor

Os suplico humildemente, le alcances el perdón.

 

 ALABADO

 Alabemos y ensalcemos al Dios Todopoderoso

Que se ha dignado amoroso de la nada, al mundo crear.

A ese Dios, tres veces santo en su augusta Trinidad,

Por toda la eternidad, todos debemos amar.

A ese Dios que desde el cielo es tan venturoso día

Hasta el seno de María también se dignó bajar.

Y por su amor entrañable, hombre se hizo verdadero

Expirando en un madero para podernos salvar

Oh amantísimo Jesús sea bendito y alabado

Perdona padre adorado al mísero pecador

Hoy has dispuesto que parta esta alma a su viaje eterno

De las puertas del infierno, libértala, gran Señor.

Es la oveja descarriada que de su pastor, perdido

Vuelve triste, arrepentida, su aprisco a reconocer

Recíbele, pues, piadoso y átalo con fuertes lazos

De tus paternales brazos no se pueda desprender

Al Padre eterno imploramos por tu pasión afrentosa

Que no le sea rigurosa esta sentencia final

Y al Espíritu Divino de amor, de ambos procedente

La establezca eternamente en la patria celestial

Y allí en unión de los santos, llena de paz y alegría

Pueda con José y María, la Trinidad alabar.

Digan todos, digan todos con indecible contento

Bendito sea el Sacramento Santísimo del altar

Ave María purísima, sin pecado concebida.

 

ALABANZAS A LAS ALMAS BENDITAS DEL PURGATORIO

Salgan, salgan, ánimas de pena, que el Rosario Santo rompe sus cadenas.


Miren, consideren, que también vendrán y estas tristes penas las padecerán


No olvides allá al que con anhelo alivian sus penas amantes y tiernas


Con un padre nuestro y un ave maría, tenemos descanso de tanta agonía


Hijo muy amado, pariente y compadre, padrecito, madre, nos han olvidado


Oigan nuestra voz que estamos pidiendo por amor de Dios nos están oyendo


Oigan pues a Dios nos están pidiendo por amor a Dios nos están oyendo


Con triste lamento nos están pidiendo alivio a las penas que están padeciendo


Nos piden hermanos en llamas hundidos que los socorramos por verse afligidos.

 

Pedid pues a Dios que él nos lleve al cielo y que todas juntas cantemos al eterno.


Oigan nuestro llanto y nuestra agonía, el rosario santo, recen a María.


Al profundo seno hoy con gran contengo, salen los hermanos de María en su seno


Gocen de la vista del Dios verdadero, sus misericordias aquí cantaremos


Tenemos descanso el día de finados y así todo el año somos olvidados


Hermano querido, sobrino y ahijado, por qué tanto tiempo nos tienen olvidado


Príncipes bizarros del palacio empíreo, libres van las almas de su cautiverio


Oh coros celestiales para ninfos bellos, cantad pues, que suben moradores nuevos


Lúgubre mansión es la que habitamos, pecamos y morimos, recordadlo hermanos.


Recordadlo siempre con vivos dolores, pensar que sin justas las penas atroces.


A Dios ofendieron y por eso lloran, mas ya por Jesús están perdonados.


El fuego ardoroso los deja ya limpios y se ha terminado su largo martirio.


Quiénes son los que salen del segundo seno. Las almas benditas para ir al cielo.


El juicio final será formidable y entonces estable te he de remediar.


Pediré a María te lleve a la gloria, cantarás victoria en su compañía.


Las llamas nos queman por nuestros pecados, dad pues el descanso, hermanos amados,

 

Pidan pues a Cristo con semblante tierno, conceda sea corto el ardiente fuego.


Estrellas brillantes, hermoso lucero, planeta lúcido festejas a un tiempo.


Tú Reina del cielo, jardín de azucenas, dadles el consuelo, sacadlas de penas.


Rogad a vuestro hijo que cante victoria, para que lo alaben en su santa gloria.


María les dará descanso y alivio y las llevará para el cielo empíreo.


La sangre preciosa por vos derramada, las saque de pena y las lleve a la gloria amada.


Almas pues a Dios, a Dios pediremos que les dé descanso por siglos eternos.


Salgan, salgan, salga, ánimas de penas, que el Rosario fuerte rompe sus cadenas.


LEVÁNTATE ALMA CRISTIANA

Levántate alma cristiana,

Despierta que estás dormida.

Que Dios te viene buscando, (2)

 Y a su gloria te convida.


Este es el último aviso,

No te aguardes a mañana,

Pues te dice Jesucristo: (2)

Levántate alma cristiana.


Procura mudar de vida,

Yo soy tu Dios, tu Señor,

Despierta si estás dormida, (2)

Que te llamo con amor.


Ay pecador hasta cuándo

Te acercas a mi presencia

Vamos a hacer penitencia (2)

Que Dios te viene buscando.


Ven aquí alma entretenida

En ese pecado atroz

Que te llama el mismo Dios (2)

Y a su gloria te convida.


Deja la ilusión profana

Donde te ves sumergido

Vente, vente arrepentido (2)

Levántate alma cristiana.


Cuántas veces divertida

Estarás en el pecado

No te entregues a los vicios (2)

Despierta si estás dormida.


Es preciso que llorando

Vengas aquí arrepentido

Pecador vente conmigo (2)

Que Dios te viene buscando.


Si vienes ya arrepentida

Despierta si estás dormida

Que Dios te llama a penitencia (2)

Y a su gloria te convida


Oye sonar la campana

Que te llama muy veloz

Venid pecador a Dios (2)

Levántate alma cristiana.


Para mi patria elegida

Llama aquí penitente

Que si vienes obediente (2)

Despierta si estás dormida.


Vete pues examinado

Para que hagas confesión

Ven aquí sin dilación (2)

Pues Dios te viene buscando.


Dónde están los escogidos

De aquella patria lucida

Dios te llama arrepentido (2)

Y a su gloria te convida


Que tenemos nuestra cruz

Para alcanzar el perdón

Y esa dulce invitación (2)

Nos dice el dulce Jesús.


Si queremos ser felices

Y gozar de su presencia

Es fuerza siempre cristiano (2)

El que hagamos penitencia.

 

PARA DAR FIN AL ROSARIO DE LAS ÁNIMAS

Perdón oh Dios mío, perdón indulgencia

Perdón y clemencia, perdón y piedad.

 

Pequé, ya mi alma su culpa confiesa

Mil veces me pesa de tanta maldad


Mil veces me pesa de haberme obstinado.

Tu pecho rasgado, oh suma bondad.


Yo fui quien el duro, madero inclemente,

Te puse pendiente con vil impiedad.


Mi rostro cubierto, de llanto lo indica

Mi lengua publica tan triste verdad.


Por mí en el tormento, la sangre vertiste

Y prendas me diste de amor y humildad.


Y yo en recompensa, pecado a pecado

Ha copa he llenado de la iniquidad.


Mas yo pesaroso, te busco y te llamo

Con lágrimas clamo, prometo lealtad.


Opongo a tu enojo temido potente

La virgen clemente su ruego y beldad


Tus brazos amantes estrécheme al cuello

Firmísimo sello de estrecha amistad.

 

MÁS ALLÁ DEL SOL

Aunque en esta vida, no tengo riquezas

Sé qué allá en la gloria tengo mi mansión.

Cual alma perdida, entre la pobreza

De mi Jesucristo, tuvo compasión

 

Más allá del sol. Más allá del sol (2)

Yo tengo un hogar, hogar bello hogar, más allá de sol


Y así por el mundo, sigo caminando

De pruebas rodeado y de tentación,

Sé que Jesucristo que me está llamando

Me llevará salvo hasta su mansión,

Más allá del sol. Más allá del sol (2)

Yo tengo un hogar, hogar bello hogar, más allá de sol


A todas las razas del linaje humano

Cristo nos ofrece, plena salvación

También una casa para cada hermano

Fue a prepararnos en la Santa Sión


Más allá del sol. Más allá del sol (2)

Yo tengo un hogar, hogar bello hogar, más allá de sol

 

QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON

¡Qué alegría cuando me dijeron

Vamos a la casa del señor

Ya que están pisando nuestros pies

¡Tus umbrales Jerusalén!


Jerusalén está fundada

Como ciudad bien compacta;

Allá suben las tribus,

Las tribus del señor.


Según la costumbre de Israel

A celebrar el nombre del señor,

En ella están los tribunales de justicia,

En el palacio de David


Desead la paz a Jerusalén

Vivan seguros, los que te aman

Haya paz dentro de tus muros

En tus palacios seguridad.


Por mis hermanos y compañeros

Voy a decir, la paz contigo

Por la casa del señor nuestro Dios

Te deseo todo bien.

 

Tú has venido a la orilla


Tú has venido a la orilla

No has buscado a sabios, ni a ricos

Tan solo quieres que yo te siga


Señor, me has mirado a las ojos

Sonriendo, has dicho mi nombre

En la arena, he dejado mi barca

Junto a ti, buscaré otro mar


Tú sabes bien lo que tengo

En mi barca, no hay oro, ni plata

Tan solo redes y mi trabajo


Señor, me has mirado a las ojos

Sonriendo, has dicho mi nombre

En la arena, he dejado mi barca

Junto a ti, buscaré otro mar


Tú necesitas mis manos

Mis cansancios que a otros descansen

Amor que quiero seguir amando


Señor, me has mirado a las ojos

Sonriendo, has dicho mi nombre

En la arena, he dejado mi barca

Junto a ti, buscaré otro mar

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